
Trabajo realizado en el CM de Instalación e Amoblamento en el CIFP Valentín Paz Andrade de Vigo.
El ejercicio inicial de instalación de carpintería en un cubículo de 6 m2 consistió en una tarima tradicional sobre rastreles con colocación en punta de Umbría. Se trata de uno de los dibujos más complejos debido al corte a 45º. Es muy importante hacer coincidir las esquinas, ya que el error en este punto resulta muy poco estético y se va acumulando progresivamente.
- Comenzamos midiendo el espacio teniendo muy en cuenta rincones y descuadres.
- Diseño del dibujo del suelo. En función de la colocación y las dimensiones de los elementos se estudian las cotas de nivel finales, la posición de los rastreles y las tablas de la tarima.
- En este caso empezamos colocando la pieza de remate en la entrada al cubículo. La nivelación se consigue colocando una regla con nivel y acuñando bajo el perfil donde sea preciso.
- Replanteo y trazado de todos los elementos del suelo. Se deben revisar con calma los escuadros y la ubicación de cada elemento.
- Se comienza atornillando y nivelando los rastreles maestros y se continúa con los restantes.
- Colocación de las tablillas machihembradas clavándolas a los soportes. Es importante hacer hiladas sucesivas para minimizar los fallos de las tablas de la tarima, que suelen tener pequeñas diferencias de anchos. También se deben verificar las juntas perimetrales de 10 a 15 mm en este caso.
- Una vez terminada la colocación, se emplastece rellenando las juntas y se lija todo el conjunto.
- Como acabado se aplicaron dos capas de fondo y una mano de acabado de barniz de poliuretano. En este caso se extendió las primeras manos con brocha, lijado fino entre manos y capa final con rodillo.
- Colocación de los rodapiés clavándolos a las paredes. En caso de hacer ingletes, se debe presentar la pieza y hacer el corte bien ajustado a los descuadres y desniveles que pudiera haber en las paredes. Se le aplicó un tinte de nogal y, sobre éste, el mismo acabado del suelo.
Se trata de trabajo bastante duro, ya que hay que ir agachándose y levantándose para hacer cortes, presentar y hacer ajustes constantemente para minimizar errores.
La complejidad del despiece da como resultado un suelo muy estético que integra a la perfección la esquina saliente del lateral derecho.









