
Desde 15 €
Estas pequeñas piezas aportan un toque rústico, elegante y acogedor a cualquier espacio.
Las elaboro con ramas procedentes de restos de poda, que dejo secar entre seis meses y un año antes de trabajarlas. Entre las maderas que he utilizado hasta ahora se encuentran plátano de sombra, tuya, pino, limonero y roble.
Me gusta aprovechar los nudos y las irregularidades naturales de cada rama, potenciándolos mediante vaciados, cepillados, rebajes, relieves o aplicando color con una fina capa de pintura.
El acabado se realiza con cera de abeja casera, lo que aporta una pieza segura para la salud, de tacto suave y agradable, y con un brillo especial que genera reflejos muy atractivos sobre las superficies curvas.
Disponibles todo el año, con madera de especies según existencias.















