
Trabajo realizado en el CM de Instalación e Amoblamento en el CIFP Valentín Paz Andrade de Vigo.
Las paredes del cubículo se revistieron con tablas de friso de pino en su mayor parte. Se da un tratamiento diferenciado a la franja central, ya que van a ir instalados los muebles de cocina y se plantea simular un mosaico de azulejos.
- En la franja inferior se colocó el friso en horizontal. Esta colocación es similar a la del rodapié: hay que pararse bien a realizar los ingletes, ya que la junta abierta presenta problemas y se debe evitar la presencia de tapajuntas.
- El panelado de OSB se realizó con retales de tableros almacenado en el taller. Se recortaron aquellos que tenían un tamaño suficiente para las dimensiones requeridas consiguiendo crear un ritmo alterno.
- Se aplicó una moldura en las aristas de 45º, resaltando la junta y clavamos al soporte. Dejamos las piezas de los extremos para la fase de remates.
- Para el mosaico se escogieron recortes de tableros con diferentes revestimientos. Se realizó un diseño que simplificara la producción de las piezas que se fabricaron e instalaron.
- Se clavan los tableros haciendo coincidir todas las esquinas, evitando los errores que se pueden ir acumulando sucesivamente.
- El friso en vertical es mucho más sencillo que en la dirección opuesta, ya que los ingletes se resuelven todos con dos únicas piezas longitudinales, no es necesario ir cortando cada hilada.
- A los tapajuntas se le aplica el mismo código que al techo y rodapié. Se fresan las aristas vistas, se le aplica el tinte de nogal y se clavan. En este caso trabajamos con materiales de diferentes espesores, por lo que hubo que hacer un rebaje para que el elemento encajase bien a paño, sin originar juntas o resaltes.
El resultado es un revestimiento unitario en todos los elementos de cubículo. El despiece del mosaico se corresponde con el del suelo, así como el OSB se relaciona con el techo.
Todos los tapajuntas se tratan con un color diferenciado que contrasta con el resto de materiales, potenciando la expresividad de la madera y los tableros.
El rincón queda integrado con las líneas de suelo y techo y con una sombra continua con la que no contaba en principio y aporta diversidad a los materiales.
El resultado final gustará más o menos, pero el diseño integral crea un espacio armónico y cálido en el que los materiales y los planos se relacionan y dialogan.










